PROGRESO EN PAPEL
por RICARDO CORTEZ En el discurso oficial, la palabra “avance” se repite como un mantra. Se habla de progreso, de cumplimiento y de resultados, pero en la vida cotidiana del municipio esas palabras no encuentran eco. La narrativa gubernamental insiste en que se está trabajando, aunque la percepción ciudadana cuenta otra historia: la del estancamiento y la improvisación. El problema de fondo no es únicamente la falta de resultados visibles, sino la ausencia de mecanismos reales de comunicación. No existen puentes sólidos entre el gobierno y la sociedad. Lo que debería ser diálogo es monólogo; lo que debería ser apertura termina reducido a decisiones tomadas entre pocos. La vida política municipal se ha concentrado en el ayuntamiento, donde pesan más los intereses partidistas y personales que la visión de largo plazo. En ese juego interno, los ciudadanos quedan como espectadores. Y cuando la política se vuelve un asunto de cúpulas, el municipio pierde rumbo. Sectores clave como hot...








