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GOBIERNO ¿EN CAMPAÑA?


 por RICARDO CORTEZ

Gobernar implica asumir responsabilidades, no administrar percepciones. En Jerez, la premisa de que un gobierno no puede ser juez y parte parece haberse olvidado con una facilidad preocupante. Hoy, más que decisiones, lo que se observa es una estrategia constante por justificar lo indefendible.

La administración encabezada por Rodrigo Ureño ha optado por priorizar la construcción de una narrativa favorable sobre la generación de resultados tangibles. Se trabaja más en la imagen que en la sustancia, más en la proyección política que en la solución de problemas cotidianos.

El enfoque parece claro: posicionar al alcalde rumbo a 2027. Sin embargo, en ese intento, varias áreas del gobierno municipal han quedado rezagadas, operando sin rumbo ni resultados visibles que respalden el discurso oficial.

La política tiene una constante implacable: el tiempo. Y ese tiempo, que en campaña parecía abundante, hoy comienza a agotarse. La paciencia ciudadana también tiene fecha de caducidad, y en Jerez ese reloj avanza con rapidez.

Las promesas de campaña, que en su momento generaron expectativa, hoy se enfrentan al desgaste de la realidad. Muchas de ellas se han diluido entre meses de inacción y decisiones poco claras que difícilmente permitirán su cumplimiento.

La pregunta que resuena en las calles no es menor: ¿Dónde está el gobierno diferente? La transparencia prometida parece extraviada, y el compromiso con el municipio se percibe fragmentado entre intereses y omisiones.

Resulta aún más preocupante la ausencia de un proyecto claro. No hay una ruta definida en materia turística, cultural o económica. Jerez navega sin brújula, sin una estrategia que permita detonar su potencial y generar desarrollo sostenible.

En obra pública, la falta de un proyecto emblemático refleja la misma carencia de visión. No hay una obra que simbolice esta administración, ni una acción contundente que marque un antes y un después en la vida del municipio.

El contraste entre discurso y realidad es evidente. Mientras el gobierno intenta proyectar avances, la percepción ciudadana cuenta otra historia: la de un gobierno distante, que no logra conectar con las necesidades reales de su gente.

Al final, no será la narrativa oficial la que defina este gobierno, sino el juicio de los jerezanos. Y ese juicio, a diferencia de cualquier estrategia política, no admite simulaciones ¿Usted qué opina?

dsd_elportaljerez@gmail.com
twitter: @DSD_elportal


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